Arroz salteado con verduras al estilo asiático

El arroz salteado es la solución ingeniosa para el arroz que sobra: un gran clásico asiático que reúne arroz, verduras, huevo y salsa de soja en apenas unos minutos. Rápido, versátil y fácil de convertir en una comida completa con un poco de pollo o gambas.

¿El secreto? Un arroz frío del día anterior, que no se apelmaza, junto con fuego muy fuerte y movimientos rápidos en la sartén (la técnica del salteado). Sobre todo, no llenes demasiado la sartén para que cada ingrediente conserve su textura.

Arroz salteado con verduras al estilo asiático

Arroz cocido salteado a fuego fuerte con verduras, huevo y salsa de soja. Un plato asiático rápido, ideal para aprovechar el arroz que sobra.
مدة التحضير 15 minutos
مدة الطهي 12 minutos
الوقت الكلي 27 minutos
عدد الحصص: 3 personas

المقادير
  

  • 3 tazas de arroz cocido frío
  • 2 huevos
  • 1 zanahoria, 1 pimiento y guisantes cortados finos
  • Cebolleta
  • 1 diente de ajo y jengibre rallado
  • 3 cucharadas de salsa de soja
  • 1 cucharada de aceite de sésamo (opcional)
  • Aceite para freír
  • Sal y pimienta

Method
 

  1. Calienta el aceite en una sartén amplia a fuego fuerte.
  2. Vierte los huevos batidos y deja que cuajen rápidamente, luego resérvalos aparte.
  3. Añade el ajo y el jengibre, después las verduras, y saltéalas rápidamente hasta que se ablanden un poco pero sigan crujientes.
  4. Incorpora el arroz frío y saltea a fuego fuerte hasta que todo quede bien integrado.
  5. Vierte la salsa de soja, el aceite de sésamo y los huevos, y remueve hasta que el arroz quede bien cubierto.
  6. Añade la cebolleta, ajusta de sal y sirve el arroz bien caliente.

ملاحظات

Usa arroz frío del día anterior para que no se apelmace.
Fuego fuerte y movimientos rápidos son todo el secreto del salteado asiático.
No te pases con la salsa de soja, o el arroz quedará demasiado salado o blando.

El secreto de un arroz salteado bien logrado en casa

El paso más importante ocurre antes incluso de encender el fuego: desgrana el arroz frío entre los dedos para deshacer los grumos, así no se vuelve pastoso al cocinarlo. Trabaja a fuego fuerte en una sartén amplia para que el arroz no se amontone y suelte agua en lugar de dorarse. Tampoco eches toda la salsa de soja de golpe: viértela por los bordes calientes de la sartén y no sobre el arroz, así se evapora un poco y su sabor se concentra. Por último, ten todos los ingredientes cortados y a mano antes de encender, porque el salteado rápido no deja tiempo para cortar a media cocción.

Variantes y sustituciones según lo que tengas

El arroz salteado es un plato muy indulgente: lo que tengas en la nevera se convierte en tu verdura. En lugar de zanahoria y guisantes prueba con maíz dulce, calabacín, champiñones o incluso verduras cocidas que sobraran del día anterior. Para un sabor más hondo, añade una cucharada de concentrado de tomate o una pizca de curry al aceite desde el principio. Si no comes huevo, un puñado de anacardos tostados o de garbanzos salteados aporta crujiente y proteína. En cuanto al arroz, el basmati sigue siendo ideal por sus granos largos y sueltos, pero tu arroz común bien frío sirve perfectamente, siempre que lo seques bien antes de cocinarlo.

Cómo servirlo y con qué acompañarlo

El arroz salteado con verduras se sostiene solo, sobre todo si le sumas pollo, gambas o dados de tofu. Pero luce aún más junto a un plato con salsa que lo humedezca un poco, como un pollo agridulce o unas verduras salteadas en salsa de soja. En casa nos gusta servirlo con un gajo de lima al lado y una lluvia de cebolleta fresca por encima, a veces un poco de guindilla seca para quien busca picante. Una sencilla ensalada de pepino aliñada con vinagre de arroz equilibra su untuosidad y aligera la comida.

Conservación, recalentado y preparación con antelación

Enfría rápido el arroz que sobre y no lo dejes mucho tiempo a temperatura ambiente, porque el arroz cocido es delicado y puede estropearse si queda templado. Guárdalo en un recipiente hermético en la nevera, dos días como mucho. Para recalentarlo, rocía una cucharada de agua y tápalo un momento, o mejor aún, vuélvelo a saltear rápido a fuego fuerte con una gota de aceite para que recupere su textura. También puedes adelantar lo más engorroso: cuece el arroz la noche anterior y déjalo enfriar en la nevera, apenas cubierto, así estará listísimo para la sartén al día siguiente. Evita congelar el plato entero, porque las verduras pierden su crujiente.

Preguntas frecuentes

¿Por qué es mejor el arroz del día anterior?

Porque está seco y con los granos sueltos: no se apelmaza ni se vuelve pastoso al saltearlo.

¿Puedo añadir carne o pollo?

Por supuesto: saltea primero los trozos de pollo o las gambas y luego sigue con la receta.

¿Por qué puedo sustituir la salsa de soja?

Por salsa de ostras o un poco de sal, teniendo en cuenta que el sabor será distinto.

¿Por qué se me pega el arroz a la sartén y se deshace?

Casi siempre porque el fuego es demasiado flojo o el arroz está amontonado en una sartén pequeña. Sube el calor, usa una sartén amplia y cocina en dos tandas si hace falta.

¿Puedo prepararlo sin aceite de sésamo?

Sí, el aceite de sésamo solo aporta sabor. Añádelo al final si lo tienes; de lo contrario el plato queda igual de rico sin él.

¿Cómo logro un sabor más parecido al arroz de los restaurantes asiáticos?

Sube el fuego al máximo y deja que el arroz repose contra el fondo de la sartén unos segundos sin remover en exceso: ese ligero tostado le da el matiz ahumado característico, el famoso "aliento del wok".

Foto: Wikimedia Commons — CC BY-SA

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