Cupcakes de crema de mantequilla, el glaseado al estilo profesional

Los cupcakes son las estrellas de las fiestas de cumpleaños, con su tamaño individual y su decoración llena de color. Una base de bizcocho esponjosa y un copete de crema de mantequilla formado con la manga pastelera convierten cada pieza en una pequeña obra de arte. Son fáciles de preparar y divertidos de decorar, sobre todo con los niños.

El secreto de una base esponjosa está en batir bien la mantequilla y el azúcar, y el secreto de una decoración bonita es una crema de mantequilla firme y a temperatura ambiente. No llenes los moldes más de dos tercios, o los cupcakes se desbordarán al hornear.

Cupcakes de crema de mantequilla, el glaseado al estilo profesional

Pastelitos individuales y esponjosos, coronados con crema de mantequilla batida y decorada con manga pastelera. Perfectos para cumpleaños y cualquier ocasión.
مدة التحضير 25 minutos
مدة الطهي 20 minutos
الوقت الكلي 45 minutos
عدد الحصص: 12 personas

المقادير
  

  • 1 taza y media de harina
  • 1 taza de azúcar
  • 125 g de mantequilla blanda
  • 2 huevos
  • 1/2 taza de leche
  • 1 cucharadita de levadura química
  • Vainilla
  • Para la crema: 200 g de mantequilla + 3 tazas de azúcar glas + leche + colorante

Method
 

  1. Bate la mantequilla con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa y clara.
  2. Añade los huevos y la vainilla, y vuelve a batir.
  3. Incorpora la harina y la levadura alternando con la leche, y mezcla hasta que quede homogéneo.
  4. Reparte la masa en los moldes hasta los dos tercios, y hornea a 175 °C unos 18 a 20 minutos.
  5. Deja que los cupcakes se enfríen por completo.
  6. Bate la crema de mantequilla con el azúcar glas, la leche y el colorante, y decora los cupcakes con la manga pastelera.

ملاحظات

Deja enfriar los pastelitos por completo antes de decorarlos, o la crema se derretirá.
No llenes los moldes más de dos tercios.
Una crema a temperatura ambiente da una decoración más limpia.

El secreto de una base esponjosa y una crema que aguanta

Todo está en el batido. Bate la mantequilla blanda con el azúcar durante cinco minutos largos, hasta que la mezcla aclare y quede cremosa: ese aire atrapado es lo que hace subir los cupcakes y los mantiene esponjosos. Yo siempre uso huevos a temperatura ambiente, porque un huevo frío cuaja la mantequilla y estropea la textura. En cuanto añadas la harina, deja de mezclar enseguida o la miga quedará apelmazada. Para la crema de mantequilla, deja que la mantequilla se ablande sola sobre la encimera, nunca en el microondas, y bátela antes de incorporar el azúcar glas poco a poco para que quede firme.

Variantes y sustituciones según tu gusto

La base de vainilla admite mil caprichos. Sustituye parte de la harina por dos cucharadas de cacao para unos cupcakes de chocolate, o añade una pizca de canela y ralladura de limón para un aroma más cálido, de repostería casera. Si no tienes levadura química, sirve la levadura para repostería ya preparada en la misma cantidad. Si la crema de mantequilla te parece demasiado intensa, mezcla queso crema con un poco de azúcar glas: queda agradablemente ácida. La leche se sustituye sin problema por una vegetal, y la mantequilla por margarina para quien evita los lácteos, teniendo en cuenta que el sabor cambia un poco.

Cómo servirlos y con qué acompañarlos

Los cupcakes lucen en una mesa de fiesta colocados sobre un soporte de pisos que realza sus copetes de colores. Sírvelos con un vaso de leche fría para los niños, o con café y té a la menta para los mayores después de comer. Me gusta espolvorar sobre la crema perlitas de azúcar de colores o trocitos de fresa: ese toque fresco corta el dulzor del glaseado. Para un cumpleaños, clava en cada uno una velita o un número, y cada cupcake se convierte en un regalo en sí mismo. Sírvelos a temperatura ambiente, nunca fríos, para que la base se mantenga blanda.

Conservación y preparación con antelación

Los cupcakes decorados se conservan dos días en una caja hermética, a temperatura ambiente y lejos del sol. Con calor, o si la crema lleva queso crema, guárdalos en la nevera y sácalos media hora antes de servir, para que la crema se ablande y recupere su sabor. Puedes hornear las bases la víspera, envolverlas ya frías y decorarlas la misma mañana: se mantienen frescas. Las bases solas se congelan un mes entero en una bolsa cerrada; déjalas descongelar a temperatura ambiente antes de decorarlas. Evita congelar una crema montada, que pierde su firmeza tras descongelarse.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se derrite la crema sobre los cupcakes?

Porque el bizcocho todavía está caliente o la crema está demasiado blanda; deja enfriar los cupcakes y ajusta la consistencia de la crema.

¿Con qué puedo sustituir la crema de mantequilla?

Con crema de queso o nata montada estabilizada, según el gusto.

¿Cómo consigo colores vivos?

Usa colorantes alimentarios en gel en lugar de líquidos, para no aguar la crema.

¿Por qué se hunden mis cupcakes por el centro?

Suele ser porque la levadura está vieja o porque abriste el horno demasiado pronto. Usa levadura fresca y no abras la puerta antes de un cuarto de hora de cocción.

¿Cuántos cupcakes salen con estas cantidades?

Unos doce de tamaño mediano si llenas los moldes hasta dos tercios, uno más o menos según el tamaño de los moldes.

¿Puedo preparar la crema el día anterior?

Sí, guárdala en la nevera en un recipiente hermético, luego sácala y bátela un minuto antes de decorar para que recupere su suavidad.

Foto: Wikimedia Commons — CC BY-SA

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