Pizza casera con masa esponjosa y salsa de tomate
La pizza casera supera con creces a la ya preparada, y cuesta mucho menos. Una masa esponjosa que amasas tú misma, una salsa de tomate a tu gusto y los ingredientes que te apetezcan. Y cuando sale del horno con el queso fundido, todos saben que valió la pena la espera.
Solo necesitas una masa bien fermentada y un horno caliente. No cargues la pizza con demasiados ingredientes para que la masa no se reblandezca, y deja que el horno haga su trabajo hasta que los bordes se doren.

Pizza casera con masa esponjosa y salsa de tomate
المقادير
Method
- Mezcla la harina, la levadura, el azúcar y la sal, añade el aceite y el agua, y amasa hasta obtener una masa blanda. Déjala fermentar hasta que duplique su volumen (alrededor de una hora).
- Prepara la salsa cociendo los tomates con ajo, orégano y sal hasta que espese un poco.
- Extiende la masa sobre una bandeja engrasada con aceite, con el grosor que prefieras.
- Reparte la salsa sobre la masa, luego el queso y, por último, los ingredientes.
- Hornea la pizza en un horno bien precalentado a 220 °C durante 12 a 15 minutos, hasta que el queso se funda y los bordes se doren.
- Sácala, espolvorea un poco de orégano y un chorrito de aceite de oliva, y sírvela bien caliente.
ملاحظات
No te pases con la salsa ni con los ingredientes para que la masa no se humedezca.
Puedes preparar la masa con antelación y guardarla en la nevera durante un día entero.
Preguntas frecuentes
¿Cómo consigo una base crujiente?
Extiende la masa fina, usa un horno muy caliente y reduce la salsa y los ingredientes húmedos.
¿Puedo preparar la masa sin levadura instantánea?
Sí, usa levadura fresca o levadura seca activa, activándola primero en un poco de agua tibia con azúcar.
¿Por qué puedo sustituir la mozzarella?
Por cualquier queso que funda bien, como el edam o el gouda, o una mezcla de ambos.
Foto: Wikimedia Commons — CC BY-SA





