Shawarma de pollo casero con el adobo de los restaurantes

El shawarma de pollo es uno de los platos más queridos, y no hace falta ir al restaurante para disfrutarlo. Un buen adobo lo cambia todo: una mezcla de especias, yogur y zumo de limón deja el pollo tierno y aromático. Enróllalo en pan con salsa de ajo y conseguirás un shawarma que compite con los mejores locales.

El secreto está en marinar el pollo el tiempo suficiente y en cocinarlo a fuego fuerte, hasta que se formen bordes dorados y caramelizados que recuerdan al sabor del shawarma asado al espetón.

Shawarma de pollo casero con el adobo de los restaurantes

Tiras de pollo marinadas con la mezcla de especias para shawarma, cocidas en su punto y enrolladas en pan con salsa de ajo, encurtidos y verduras.
مدة التحضير 30 minutos
مدة الطهي 20 minutos
الوقت الكلي 50 minutos
عدد الحصص: 4 personas

المقادير
  

  • 700 g de pechuga de pollo en tiras
  • 1 envase pequeño de yogur
  • El zumo de 1 limón
  • 1 cucharada de mezcla de especias para shawarma (especias variadas)
  • Ajo machacado, sal y pimienta
  • Aceite
  • Pan saj o pan para shawarma
  • Para la salsa: ajo + mayonesa + limón
  • Lechuga, tomates y encurtidos

Method
 

  1. Marina las tiras de pollo con el yogur, el limón, la mezcla para shawarma, el ajo, la sal, la pimienta y el aceite, y déjalas reposar al menos una hora.
  2. Calienta una sartén a fuego fuerte y saltea el pollo hasta que esté cocido y se formen bordes dorados y caramelizados.
  3. Corta el pollo en tiras finas.
  4. Prepara la salsa de ajo mezclando la mayonesa, el ajo y el limón.
  5. Calienta el pan, úntalo con la salsa de ajo y añade el pollo, la lechuga, los tomates y los encurtidos.
  6. Enrolla el shawarma bien apretado; puedes dorarlo un poco en la sartén antes de servir.

ملاحظات

Marinar el pollo el tiempo suficiente le aporta ternura y sabor.
El fuego fuerte crea los bordes caramelizados característicos del shawarma.
Enrollar el shawarma bien apretado y dorarlo le da la textura de los restaurantes.

Los secretos de un shawarma de pollo bien logrado en casa

El yogur no es un simple añadido: es lo que rompe las fibras del pollo y lo mantiene jugoso por dentro. Así que no seas tacaña con él ni tengas prisa con el adobo. Déjalo reposar dos horas si puedes, y una noche entera en la nevera da un resultado mucho mejor. Después viene el calor de la sartén: deja que se caliente bien antes de poner el pollo y no amontones nunca las tiras, porque si no se cuecen en lugar de dorarse. Hazlo por tandas si hace falta, ya que esos bordes dorados y tostados son los que aportan el verdadero sabor del asador. Por último, escurre el pollo del adobo antes de freírlo, para que el líquido no se evapore en la sartén impidiendo que tome color.

Variantes y sustituciones según lo que tengas

Si no encuentras la mezcla de especias para shawarma ya preparada, junta comino, cilantro y pimentón con un poco de canela y cardamomo: te acercarás muchísimo al sabor original. Quien disfrute del picante puede añadir una pizca de chile rojo o un toque de harissa al adobo. El zumo de limón, por su parte, se sustituye por una cucharada de vinagre blanco si se te ha acabado. Para la salsa, quien evite la mayonesa puede pasarse al tahini rebajado con limón y ajo, que aporta un carácter levantino auténtico. Y si quieres una versión más ligera, elige la pechuga de pollo a la plancha en vez de frita: queda igual de sabrosa y notablemente menos grasa.

Cómo servirlo y con qué acompañarlo

El shawarma se come bien caliente, nada más enrollarlo, y el mejor momento es cuando el pan está ligeramente tostado por fuera pero aún templado por dentro. Sírvelo con patatas fritas finas, el acompañamiento clásico que gusta a todos. Un platito de encurtidos variados y nabos en vinagre corta la untuosidad de la salsa y abre el apetito. Para una mesa más generosa, añade un cuenco de hummus o una ensalada sencilla de tomate, perejil y cebolla avivada con una pizca de zumaque. Yo casi siempre dejo aparte un bol extra de salsa de ajo, porque a quien le gusta siempre quiere más.

Conservación, recalentado y preparación anticipada

El adobo en sí se puede preparar con antelación: el pollo adobado conserva su calidad en la nevera hasta dos días, y el sabor no hace más que intensificarse con el tiempo. El pollo ya cocinado, en cambio, se conserva unos tres días en un recipiente hermético. Al recalentarlo, evita el microondas en lo posible porque reseca la carne; es mejor pasarlo rápidamente por una sartén caliente con unas gotas de agua. No recomiendo enrollar el shawarma entero y luego guardarlo, porque el pan se empapa de salsa y pierde todo su crujiente. Mantén los ingredientes por separado y enróllalos solo a la hora de comer.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la mezcla de especias para shawarma?

Una mezcla de especias que suele incluir comino, cilantro, pimentón, canela, cardamomo y pimienta negra.

¿Se puede preparar con carne?

Sí, sustituye el pollo por tiras finas de carne marinadas de la misma manera.

¿Con qué puedo sustituir el pan para shawarma?

Con pan de pita, tortillas o incluso pan marroquí, según lo que tengas a mano.

¿Por qué a veces el pollo queda seco?

Normalmente por un exceso de cocción o por cortar las tiras demasiado finas. Cocínalo a fuego fuerte poco tiempo para que conserve sus jugos.

¿Se puede cocinar el shawarma al horno en lugar de en la sartén?

Sí, extiende el pollo en una bandeja y ásalo en horno caliente, encendiendo el grill superior los últimos minutos para dorar los bordes.

¿Para cuántas personas alcanza esta cantidad?

Para unas cuatro personas como plato principal, o cinco o seis si lo sirves con patatas y ensaladas de acompañamiento.

Foto: Wikimedia Commons — CC BY-SA

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